Nave central y exteriores del templo
Siglos XIII - XVILa iglesia de los peregrinos
Magnífica planta de cruz latina con tres naves, con influencia de la Catedral y de Las Huelgas
Arquitectura del templo
La iglesia de San Gil se encuentra situada en la calle del mismo nombre, uno de los barrios altos de Burgos, vinculada al castillo y adosada a la muralla que antiguamente rodeaba la ciudad. En el siglo XIII Burgos era una ciudad floreciente con gran influencia de su comercio fuera de España.
Nos encontramos ante una iglesia gótica, de finales del siglo XIII y principios del XIV. Edificada sobre una antigua iglesia románica, la de San Bartolomé.
Su explendor se alcanzará en los siglos XV y XVI debido al comercio exterior con Flandes, Inglaterra y otros paises
Datos relevantes
Retablo mayor de San Gil Abad
Presidiendo la nave central se encuentra el retablo barroco de Policarpo de Nestrosa (1675) con columnas salomónicas decoradas con motivos vegetales y dorado
Pinturas del burgalés Martínez Barranco
En la nave central destacamos las pinturas del burgalés Martínez Barranco (S. XVII), en el centro San Gil y en los laterales San Fernando y San Luis de Francia
Coro y órgano
El coro es del Siglo XVIII y contiene un bello órgano del Siglo X
Nave central
Presidiendo la nave central se encuentra el retablo barroco de Policarpo de Nestrosa (1675) con columnas salomónicas decoradas con motivos vegetales y dorado. Sobre el altar mayor pueden ver las vidrieras, datan del año 1928 y nos hablan sobre la vida de San Gil y del milagro de las Santas Gotas. El ábside es de estilo gótico y los promotores son la familia Soria.
En la nave central destacamos las pinturas del burgalés Martínez Barranco (S. XVII), en el centro San Gil y en los laterales San Fernando y San Luis de Francia.
A lo largo de la nave hay varios sepulcros. Destacan el de la familia Pisquer, en estilo renacentista y atribuido a Francisco de Colonia; y el de la familia Diego de Frías y María García de Espinosa,en estilo gótico y atribuido a Simón de Colonia
En el siglo XV algunos feligreses destacados, con excelente situación económica, encargan a los grandes maestros capillas y sepulcros para tener sus propios lugares de enterramiento. En el siglo XVI se incorporan al templo la bellísima capilla de la Natividad y la capilla del Cristo